Historia de España
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HISTORIA DE ESPAÑA

PORTAL DE HISTORIA

Confección de la página, análisis, estudio y recopilación de datos efectuados por Ramiro García González 
en base a los escritos de los historiadores romanos Avieno y Estrabón.

 

¿ORIGEN MITOLÓGICO?
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Según la fábula, Hércules tenía un compañero llamado Ispalus. Sus aventuras se remontan hacia el siglo XIV a.C., es decir en la época del Éxodo o salida de Egipto de los hebreos, según la cronología bíblica.
Hércules e Ispalus separaron Europa de África unida por el estrecho de Gibraltar, comunicando el Océano Atlántico con el "valle" del Mediterráneo. Como consecuencia de este suceso se conservan dos montañas, una en Ceuta y otra en Gibraltar llamadas columnas de Hércules.
De esta forma Ispalus se aposentó en la península y Hércules continuó sus viajes.
Los romanos la invadieron en el año 218 a.d.C. y aplicando la romanización, cambiaron el nombre de Iberia por el de Hispania, que procedía de Ispalus, nombre de una ciudad TARTESA,(actual Sevilla) y con la cual mantenían relaciones comerciales.
Cuando llegaron se encontraron con un conjunto de pueblos de diversos nombres, a los que denominaron genéricamente como PUEBLOS IBEROS.

 

HISTORIA
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Hacia el siglo II a.d.C. la Península era atraída por los pueblos del Mediterráneo oriental. La existencia de plomo, hierro, cobre, llevó a las costas a los "pueblos metalúrgicos" y se establecieron en su mayor parte por la zona de Andalucía.
Hacia el siglo I a.C. la situación comercial cambió, disputándose las rutas comerciales y los territorios del Sur y de Levante. Los celtas invadieron el norte de las península por el paso de los Pirineos y en su marcha hacia el sur chocaron con los pueblos indígenas. Por el litoral penetraron los fenicios, griegos y cartagineses. En alguna región se fundieron con ellos dando lugar a los pueblos Celtíberos.
Esta era la situación de la Península cuando en el año 218 a.C. los Escipiones desembarcaron en la colonia griega de AMPURIAS y desde ese momento se inicia la verdadera Historia de los pueblos de Hispania.

 

 
Galaicos
Astures
Cántabros
Autrigones
Várdulos
Vascones
Caristos
Ilergetes
Ausetanos
Indioptes
Layetanos
Vacuos
Arevacos
Ilercavones
Sedetanos
Vetones
Carpetanos
Oretanos
Lusitanos
Bastetanos
Contestanos
Celtas
Tartesos
Iliberos
Mastienos
Artaros
 

ARQUEOLOGÍA

 

ALBACETE
En CERRO DE LOS SANTOS, a 8 Kms. de Montealegre del Castillo. Restos fenicios y de los primeros pobladores BASTETANOS. Numerosas esculturas, monedas y objetos ornamentales.
En FUENTE ALAMO a pocos Kms. igualmente se han encontrado yacimientos de restos Ibéricos. Carretera de Almansa N-430, desvío a Hellín en C-3212 localidades de Montealegre y Fuente Álamo.
<= Cerro de los Santos

  ALCUDIA
Santuario ibérico de la ciudad de ILLICI y posterior colonia romana de Julia Illici Augusta, en Elche (Alicante), lugar donde se encontró la Dama de Elche, el Guerrero Ibérico y otros utensilios.
Presenta paralelismos a la Dama del Cerro de los Santos, con rasgos orientales y con influencias de arte griego. Está depositada en el Museo Arqueológico de Madrid.
 <= Dama de Elche
 
ALICANTE
Quizás sea una de las provincias donde mas restos ibéricos puedan encontrarse: En VILLENA, restos arqueológicos de tesoros, piezas ornamentales y artísticas. Carretera N-330, Alicante-Almansa.
En CUEVA DE ORO, se ha encontrado la cerámica mas antigua de la Península.
  ALISEDA
Ciudad de Tartesos. Yacimientos arqueológicos cercanos a Cáceres. Fueron hallados innumerables objetos de oro. Llamado el tesoro de los Fenicios: Diademas, cinturones, piezas ornamentales de oro y conservadas en el Museo Arqueológico de Madrid.
Es un importante yacimiento para ser visitado. Carretera N-521 de Cáceres a Portalegre (Portugal), a pocos Kms. de cruzar el río Ayuela y en la sierra que limita con Portugal.
 
  ARCE, en Saguntum, Sagunto. (Valencia). Tiene la particularidad de ser una agrupación de culturas como lo demuestras los restos Iberos, griegos, romanos y árabes.
Fue tomada y saqueada por Aníbal y reconstruida por los Escipiones. Centro cultural y comercial muy importante acuñándose monedas incluso en la época de los primeros Iberos.
<= AS de bronce poblado Ibero de Arse.
  EL ARGAR
Yacimientos que corresponden a la primera edad del bronce. Cercano al río y pueblo de Antas a 12 Kms. del mar en la provincia de Almería, cercano a Vera en carretera N-340.
Es uno de las mas ricos yacimientos de la Península, donde destaca su cerámica. Su situación estaba preparado para la defensa. Importante su necrópolis con numerosas sepulturas en donde se han encontrado valiosísimos objetos ya que se tenía la costumbre de enterrar a los familiares con los objetos mas cercanos. Corresponde a los primitivos MASTIENOS.
 
  BAECI
El yacimiento donde se encontró la Dama de Baza fue en la Necrópolis de Galera, en la sierra de Baza en el pueblo de Vega, a pocos Kms. de Baza y donde existen otros yacimientos de lo que fue capital de la Bastetania. Carretera C-323.
Depositada en el Museo Arqueológico de Madrid.
  BAENA en Córdoba.
Cercano a esta ciudad se encuentra ALMEDINILLA, dirección a Priego de Córdoba lugar de importancia histórica ya que se encontraron las primeras armas (lanzas y espadas) de hierro, siendo las primeras encontradas en la Península.

Las Fíbulas son de origen prehistórico y empiezan a conocerse en la edad de los metales.
Solían representar cualquier forma, idea o dios. En los importantes yacimientos de Balazote (Albacete) fue encontrada esta representación, llamada Bicha de Balazote.

Balazote, (Albacete) carretera N-322.

 
  SEGOBRIGA
Importantes yacimientos en el llamado Cerro de Cabeza del Griego en Sahelices-Cuenca cercano al río Giguela afluente del Guadiana. Existe una necrópolis que se remonta a la Edad del Bronce. El poblado SEDETANO y posterior Celtibérico estaba rodeado por una muralla. Este poblado sería mas tarde la romana SEGORBE, donde se hallaron igualmente importantes restos romanos tras su destrucción por los cartagineses y su reconstrucción por los romanos.
  AZAILA - ALCAÑIZ- (Teruel)- Acrópolis de "Cabezo de Alcalá" y yacimientos arqueológicos de los "Pedriñales" que acreditan el progreso de su época. Presenta una fuerte muralla y calles enlosadas con aceras. Carretera de Caspe a Cariñena C-221 en un rincón de la provincia de Teruel.
 
  LOS MILLARES. Colina cercana al río Andarax con importantes yacimientos arqueológicos que se remontan hasta el año 2.345 a.C. Importante centro para el estudio de la evolución desde la Edad de Piedra, el Bronce y el Hierro de los Bastetanos.
    TIERMES, TERMES o la antigua TERMANTIA. (Soria) - Ruinas de la ciudad de los Vacuos que apoyaron la resistencia de Numancia.
 
  NUMANCIA - (Soria) Se efectúan excavaciones continuadas y tan minuciosas que se conocen hasta los asentamientos de los campamentos Romanos que pusieron el sitio a la ciudad.
CASTROMAIOR - (Lugo) - Ruta Jacobea - Carretera C-535. Cerca de Hospital, en el cruce de la carretera Orense-Lugo. Antiguo Castro Astur.
CASTRO MUNDIN - (Lugo), entre Pintin y Calvor - Ruta Jacobea. Ruinas de una fortaleza de los Astures.
CASTRO MOURE - (Lugo) - Ruta Jacobea - cercano al anterior.
CASTRO ESTRAXIDE - (Lugo)- Ruta Jacobea - cercano al anterior
CASTRO BERGIDUM - Uno de los últimos reductos de los Astures. Ruta Jacobea. (Pieros). Entre Cacabelos y Villafranca del Bierzo -León.
CASTRO DE TRIACASTELA - En Triacastela - (Lugo).
CASTRILLO DE LOS POLVAZARES - (León). Pueblo típico Matagato, cercano a la carretera se encuentra un Castro Astur.
LANCIA - Ultima ciudad de los Astures - (León). Entre Puente Villarente y Mansilla de las Mulas. Ruta Jacobea.
CASTROMAO - Castro Celta, siglo VI a.C. a 7 Kms. de Celanova.
CASTROMONTE- El Grove-Pontevedra-Castros Celtas
CASTROFAZOURO-Lugo. Castro Celta.
NOYA - La Coruña- Lugar con numerosos Castros y Cuevas Prehistóricas que certifican la antigüedad de estos habitantes.
    Normalmente en cada ciudad existe un Museo Arqueológico donde se conservan abundantes muestras de las primeras culturas de sus zonas respectivas Sin embargo existen lugares que por su interés merece la pena visitar y retroceder dos mil años en la historia.
 
  REVILLA DE POMAR (Palencia)- Restos Ibéricos.
MAZALEON - (Teruel) - Poblados Ibéricos. Carretera Alcañiz-Gandesa N-420, desvío a Mazaleón.
ALCIRA - (Valencia) - Yacimientos arqueológicos de "Montaña Asolada"
COCENTAINA - (Alicante) - Ruinas de SERRETA y PUIG - Poblados Ibéricos. A 6 Km. de Alcoy. Antigua capital de los Contestanos.
AYORA - (Valencia). Carretera Almansa (Albacete), N-330 - Ruinas Ibéricas de la ciudad de Meca.
AREYNS DE MAR - (Barcelona) - Torre dels Encantats - Poblado Ibérico.
CERRO CEPERO - (Granada) - Poblado Ibérico.
BENICARLO - (Castellón)- Poblado Ibérico
CAZORLA - (Jaén) - Real del Becerro - Sepulcros Ibéricos de la ciudad de Toya.
CIUDAD RODRIGO - (Salamanca) - Ruinas arqueológicas de Irueña.
ANTAS - Garrucha- (Almería) - Poblado Ibérico romano.
TOLMO - Hellín- (Albacete) - Poblado Ibéricoromano.
CASTULO - Linares- (Jaén) - Ciudad Ibero-romana del siglo III a.C.
ALANGE - (Cáceres) - a 18 Kms. de Mérida. Ciudad Tratesa de Castro Colubri.
GOAÑA - (Asturias), a 15 Kms. de Navia - Castros celtas de Coaña y Mohias. - Restos celtas.
SAN CARLOS DE LA RAPITA- (Tarragona) - Círculo megalítico de la edad del bronce de Matarredonda, Burga y Foradada, lugares de los primeros Ilercavones.
SAN MARTIN DE VALDEIGLESIAS- (Madrid) -- Figuras celtibéricas.
TIEMBLO - a 10 Km.. de Ávila - Toros de Guisando, figuras celtibéricas.
CASTILLO DE BAYUELA-Talavera de la Reina-(Toledo)-Figuras Ibéricas.
CASTRO DE TROÑA -Puenteareas - Tuy - (Pontevedra) -
CASTRIX - (Vigo). Antiguo Castro defensivo de las tribus Galaicas.
ESTACA DE BARES - (Lugo ) - restos de un antiguo puerto fenicio asentado sobre poblados ártabros.
CANDELEDA - EL RASO - a 25 Km.. de Arenas de San Juan-(Ávila) - Necrópolis prehistórica del Collado del Fraillilo.
CALACEITE - (Teruel)-Poblados Ibéricos
SANTA POLA - (Alicante)-Portus Ilicitanus - Ruinas Ibero-Romanas.
FONTSCALDES - (Valls-Tarragona). En esta población se encontraron las mejores muestras de cerámica Ibérica pintada
VILANOVA DEL CAMI - Cercano a Igualada - Barcelona - Poblado Ibérico de Vilar del Met.
SANT VICENT DELS HORTS - Barcelona - Poblado Ibérico de Puig Castellar de los primeros Layetanos.
BESCANO - Cercano a GIRONA - Poblado Ibérico de Can Cendra.
MASROIG - (Tarragona) - Poblado Ibérico de Puig Roig.
GUISSONA - Cerca de Cervera. (Lleida). Pueblo alzado sobre un poblado Lacetano, (Ilergetes) posteriormente fue un poblado romano donde se conservan numerosos restos
CASERES - (Gandesa-Tarragona). En los límites con Aragón. Poblado Ibérico de Gessera.
CERDANYOLA - (Barcelona). Poblado Ibérico de Can Oliver.
MONTORNES DEL VALLES - (Barcelona) - Sepulcros neolíticos y Poblado Ibérico.

Nociones básicas de Historia de España

La Historia sucede una vez, pero se reinterpreta muchas. Coincidiendo con la presentación del nuevo estatuto de Ibarreche en el Parlamento vasco, Luis Suárez, de la Real Academia de Historia, repasa las bases históricas de España ciñéndose a los hechos y apartando los juicios de valor y las aristas políticas




Javier Ors - Madrid.-
En el año 1670, Robert Hooke descubrió la ley de la elasticidad, conocida luego como ley de Hooke, donde establecía que si un material era sometido desde sus extremos a dos fuerzas contrarias, la deformación del cuerpo sería proporcional a las tensiones causantes. Si la fuerza supera un valor dado, el cuerpo se rompe o no recupera la forma original. Este principio físico puede aplicarse a otros ámbitos del conocimiento humano, y no sólo al de la naturaleza. Así, podríamos mencionar algunos ejemplos, como la deformación, intencionada o no, de las palabras; la fragmentación de las ideas por un exceso de dilatación verbal o, quizá, enunciar que si unos y otros estiran de la cuerda de la Historia en direcciones opuestas, llegará un momento en que la cadena de hechos quede deformada, fracturada o quebrada. Si esto sucede, sucederá, siempre, por el lugar menos propicio y en el momento menos adecuado. La consecuencia inmediata de una interrupción en el hilo de los sucesos his- tóricos es el olvido, y los pueblos que olvidan, ya se sabe, «están condenados a repetir la Historia».
   La Historia vive una época contradictoria. Por un lado, se publican multitud de libros sobre ella: desde los estrictamente científicos a la novela histórica; y por otro, la historia es manejada por políticos, tertulianos y personajes de toda ralea y signo para sostener y respaldar sus convencimientos, ideas, prejuicios y valores. Y a pesar de lo que se habla sobre ella y la de veces que se pronuncia su nombre, los conocimientos de Historia están cada vez más confundidos y mezclados. Diríase que, en ocasiones, perdidos. El profesor de Historia Medieval y académico de la Real Academia de la Historia Luis Suárez recuerda con este propósito, unas nociones básicas sobre la Historia de España. Unos lindan en el territorio de la curiosidad, como es la etimología del nombre de «España»; y otros responden a un carácter más pedagógico, como la procedencia de los pueblos de España, la formación del Estado y las lenguas. Además aporta algunas notas breves sobre las semejanzas y divergencias que constituyen la pluralidad de este país.
   Preguntar por el origen histórico de la palabra «España» es preguntar sobre algo aún velado al conocimiento humano. Dice Luis Suárez que aún «no sabemos el origen del nombre de España». Hay quien defiende una raíz fenicia, y su significado sería: «Tierra de conejos». Sin embargo, esta tesis «no es compartida». El historiador debe mirar a Roma. «En el momento en que Roma se ve obligada a buscar una definición para toda la península Ibérica, formada en aquel momento por Iberia, Turdetania y la tierra de los celtas. Esas tierras son las que Roma convierte en provincias. Entonces se constituye una unidad que es Hispania», asegura Suárez.
   El emperador Diocleciano convertirá esta unidad en uno de los elementos básicos del Imperio y le concederá la calificación de «diócesis»: «Viene a ser algo así como comunidad. Diócesis es Italia, Francia, Alemania, Inglaterra. Y en esta situación pasa a los visigodos, que se consideran continuadores de los romanos. Aceptan el derecho romano, hablan latín y visten a la moda romana; y en la práctica olvidan su origen germano y usan el título latino de rex ». En el siglo VIII, con la invasión musulmana, aparece el primer testimonio de la palabra: «Un monje mozárabe anónimo que escribe en las afueras de Córdoba habla de la pérdida de España. Se utiliza poco en los siglos siguientes y es partir de las comarcas del Pirineo cuando vuelve a aparecer en el siglo XI el nombre de España, que se aplica al conjunto de todos los reinos que nacen como consecuencia de la Reconquista: todos ellos juntos forman una entidad que se llama España y esa entidad se define por una condición legislativa: la herencia del viejo derecho romano, que todos comparten. La ley romana aparece en toda la legislación española como elemento común, como lo es el uso del latín, aunque haya diferencias dialectales». Suárez ilustra la situación histórica que se vivía en ese instante: «Pedro IV el Ceremonioso, creador de la Corona de Aragón, decía: de toda España, la mejor es Cataluña ; como un poeta castellano, dice: de toda España, Castilla es la mejor . Todos tienen esa idea».
   El uso político de España comenzó a ser frecuente con los Reyes Católicos: «España no es sólo la unidad cultural que abarca la península. Es también la definición política de esta monarquía que ha surgido a finales del siglo XV y que se consolida en los siguientes». Y Suárez aporta un dato: «Los comerciantes vizcaínos que se establecen en Brujas, forman una comunidad y a esa comunidad se le llama nación española, pero el emblema es el árbol de Guernica y los lobos son los de López de Haro. Por eso, Pedro IV escribe a Juan I, y dice que españoles somos todos y también tenemos derechos para disfrutar de esos derechos . Entonces se en-vían barcos catalanes y valencianos para formar parte de la escuadra. Esa conciencia existe y está muy por encima de las estructuras políticas».
   

España y Europa

En España no penetró el régimen feudal con la misma fuerza que en Europa. Si a eso sumamos la influencia del derecho romano, podemos entender por qué «se convierte en la vanguardia de Europa ¬-según Suárez¬. España es donde, por primera vez, se acepta que el siervo de la gleba, de la tierra, pueda librarse marchándose con sus bienes: es el fuero de León. Y también es el primer lugar donde para tomar decisiones políticas, al lado de la nobleza y el alto clero, se convoca a los representantes de las ciudades: son las Cortes. Europa acepta esto después, e Inglaterra, incluso, llega más lejos, pero el origen estuvo aquí y estaba por el derecho romano, que saltaba por encima de la costumbre germánica».
   En los XVI, XVII y XVIII «nadie ve inconveniente en identificar esa estructura política y esa conciencia con el nombre de España. España entonces es una nación». Una prueba que aduce Suárez es el Concilio de Constanza, convocado en 1410: «La Europa que se va reunir está formada por cinco naciones, por este orden: Italia, porque ahí estuvo el Imperio Romano; Alemania, porque en ese momento era el Imperio; Francia, porque había sido la monarquía de Carlomagno; España, porque era la continuadora de la legitimidad romana, e Inglaterra». Y aclara la trascendencia de este hecho: «Así se concibe Europa. Y me parece una manera acertada, porque con independencia de estructuras políticas distintas ¬hay dos reinos en la Península; dos reinos en Inglaterra, y varios en Italia o Alemania¬ cada una de estas entidades forman una entidad cultural». Y añade una pregunta: «¿Qué hace grande a Europa?» La respuesta la aporta él mismo: «La colaboración entre estos cinco elementos: Dante, Goethe, Moliere, Cervantes y Shakespeare. No hay nada por encima. Y eso no se tiene en cuenta, equivocadamente en mi opinión, porque se está dando más importancia a las estructuras políticas que a los hechos culturales. Y respecto a esto, España forma parte de una de las cinco naciones que forman la esencia de Europa».
   Mestizaje es la palabra clave para resolver la pregunta de la procedencia de la población de España. La Península ha sido el puente entre las culturas de Europa y el norte de África. Pero ¿de dónde vienen sus habitantes?
   

Los pueblos de la Península

Las noticias más remotas aluden a aquellos «que dan origen a Tartessos. Esa población se replegó por dos corrientes migratorias: la de los iberos, procedentes de África; y la de los celtas, que venían de Europa». Roma organizará estas culturas al crear tres provincias: «Iberia, Turdetania, Gallaecia». Roma no sólo somete militarmente la Península: la romaniza totalmente, y aporta «componentes de unidad» fundamentales: El derecho, el latín y el cristianismo: ley, lengua y religión. «En el siglo III Roma ha logrado una unidad». La caída del imperio romano fue un lento descenso de varias centurias. Los pueblos germánicos aprovecharon su decadencia para atravesar el limes del norte del imperio y asentarse en Europa. A España llegaron los visigodos y los suevos. Su número era inferior al de la población hispanorromana, y fueron asimilados. «Los últimos que llegaron fueron los gascones. Hoy no deberíamos decir vascos, sino Güascos . Son los que están penetrando en la zona pirenaica en el momento en que sucumbe la monarquía visigoda. Son supervivencias de una población primitiva que estuvo extendida por la costa del Cantábrico y del Golfo de Vizcaya. Algunos historiadores del siglo XVI hablan de ellos como cántabros. Pero también ellos se integran». Luis Suárez hace un inciso para señalar que España «tiende a un mestizaje tremendo. Qué español puede decir hoy que no tiene un poco de sangre judía, árabe, celta o visigoda. Por eso la noción de etnia en España adolece de graves defectos. No nos explicaría nada».
   

Usos y costumbres

Los hombres son el resultado de los usos y las costumbres; y cada país y cada región tiene sus propia identidad. A ellas hay que remitir para encontrar una explicación a las divergencias culturales. Eso, dice Suárez, para quien «el secano, el mar, el ganado o el monocultivo del que viven los países es lo que crea las diferencias. A mí me parece que esa pluralidad de usos y costumbres es lo que explica mejor que nada la estructura de la sociedad española. Las diferencias que se advierten entre unas comarcas y otras, incluso de las derivaciones del lenguaje. El castellano, en el que la participación vascona es importante, es de consonantes fricativas, más fuerte y áspero. La literatura épica es castellana; en cambio, la tradición celta en Galicia o Portugal es más propicia para la lírica. Alfonso X impone el castellano, pero al escribir las Cantigas, usa el gallego, porque es la lengua lírica por excelencia».
   

Lenguas

De todas las lenguas de España, la que despierta más interés es el vasco. Suárez asegura que «es una superviviencia de esa población inmigrante. Permanece en el campo y no llega a las ciudades. No tenemos un sólo documento escrito en vascuence. El fuero se redacta en castellano que es la lengua que todo el mundo entiende». Después explica «que no hay una lengua euskérica, sino cuatro: guipuzcoano, vizcaíno, laburdino y suletiano. El entendimiento entre unas y otras es bastante difícil. También el gallego se divide en dos zonas: el portugués y el galaico. Y las lenguas occitánicas dan origen al catalán, el mallorquín y el valenciano». El aca- démico de la RAH explica que para «convertir todo esto en un instrumento político hay que crear una lengua común, que es lo que ahora llaman el batúa: pero es un invento moderno y no tiene que ver con lo que los historiadores sabemos. Se inventa con Sabino Arana, que dijo que se necesita una lengua común para entendernos». Para este historiador, la manipulación de una lengua viene acompañada de otros factores: «Hay que fabricar algo nuevo».
   

Estructura política

En la conversación Suárez también recapacitó sobre la evolución política del Estado español. «Se fundó sobre una unidad. El modelo de la monarquía española fue la monarquía de Aragón, que se basaba en la unión permanente de los reinos dividiendo el poder en dos niveles: la soberanía, que pertenece a la Corona, a los organismos centrales del Estado, y que no se puede repartir; y la administración que respeta los usos y costumbres de cada uno de estos elementos. Esta es una situación que se mantiene hasta el cambio de dinastía a principios del siglo XVIII».
   El historiador cuenta que Felipe V, primer rey de la dinastía Borbón, entendía que la estructura vigente era «arcaica» y quiere seguir los pasos de Francia, que ha logrado una unidad: «Cree que una unificación sería una ventaja para la Corona. Empieza a establecer las nuevas leyes, como el Decreto de Nueva Planta, que no fue contra Cataluña, sino que fue uno de los modelos que se aplican para lograr una unificación. A lo largo de los siglos XVIII y XIX, la centralización se va imponiendo». A pesar de esta aceptación, una parte de la población quedó descontenta: «Es el sector que apoya el carlismo, por eso el carlismo fue fuerte en aquellas regiones que defendían sus fueros, sus tradiciones, pero jamás pretendió el carlismo una separación. Sólo que se mantuviera la vieja estructura, que consideraba más ventajosa. Y es verdad que tenía una ventaja el sistema creado por los Reyes Católicos: las decisiones que afectan al ciudadano estaban más cerca del ciudadano. Eso es cierto. No se puede negar. En esto se apoyaban para defender el régimen foral». Suárez se detiene en este punto, y respira, y dice, con calma: «Es un problema tan complejo...»
   

Vasconia

Cuando Luis Suárez reflexiona sobre las vinculaciones entre Castilla y el actual País Vasco expresa un reparo: «Al hablar de estas cosas parece que uno habla de política, y sólo hablo de historia». Después afirma que «nunca ha existido una Vasconia, administrativamente hablando». Y explica: «Esta tierra es el origen de Castilla en realidad». Para añadir luego: «Los condes de Castilla se llamaban condes de Castilla y Álava. Tendía a ser una unidad. Fue una tierra disputada entre los reyes de Navarra, que se ven alejados del mar, y Castilla, que trata de defender el territorio». El resultado es la formación de una terna administrativa: «Por una parte, un señorío jurisdiccional, que es el señorío de Vizcaya, que es el que crea la dinastía de Diego López de Haro. Para fortalecerlo y darle una vida económica funda Bilbao en 1300; Guipúzcoa, que es una provincia administrada a través de una junta en la que están representados los municipios; y Álava, que es Vitoria más los pequeños señoríos constituidos de alrededor; y eso forma la hermandad de Álava. Cada uno de estos organismos se entiende con el rey. No tienen un organismo conjunto». La extinción de la dinastía de López de Haro hizo que Juan I, príncipe y posteriormente monarca, heredara estas tierras: «Decide no dárselas a nadie, que el rey sea al mismo tiempo el señor de Vizcaya». El objeto de esta decisión fue garantizar la libertad del territorio. Para eso creó el fuero y la junta del señorío de Vizcaya. «Establece un sistema para controlar el comercio marítimo a través del Golfo de Vizcaya». Hasta el siglo XIX la situación permanece inalterada. El cambio viene luego, y el historiador habla entonces del carlismo: «Defendía el fuero, la estructura tradicional. Que Vizcaya fuera un señorío; Guipúzcoa una provincia... pero el liberalismo quería un sistema provincial suprimiendo diferencias. Los vencedores nunca hicieron tabla rasa. Trataron de mantener algo, para que nadie dijera que querían sojuzgar esas formas tradicionales». La reacción del carlismo fue «esa idea nueva de que Vasconia es un país diferente. Que vencieron los malos, perdieron los buenos. Es la tesis de Sabino Arana».
   

Últimas palabras

La última «lección» no es de Historia, sino sobre Historia. Los usos espurios de sus capítulos y sucesos. Luis Suárez dice: «Lo malo ahora es que están falseando la historia y están contando una historia que nunca existió. Y ante eso los historiadores no tenemos defensa. De qué sirve que el historiador explique las cosas como fueron si luego no le hacen caso. El historiador lo único que da es una explicación, la brinda como una solución». Después añade con la voz impregnada de resignación: «Se está utilizando la historia al servicio de opiniones políticas, y con eso la historia pierde su valor sustancial. El historiador no juzga, explica; y ahora lo que se pretende hacer es juicio, no explicación. Claro, eso, para mí, es muy mala cosa. No olvidemos que los pueblos que olvidan su historia están obligados a repetirla. No es una cuestión de actitudes de carácter general. Sería necesario que todos intentarán comprender el pasado, sin decir si fue bueno o malo. Es importante que atiendan al historiador, no que reclamen de él opiniones o argumentos. Ahora se abusa mucho de esta segunda actitud».