Quién haya visitado
Cuba, y más concretamente Santiago, y no sepa qué es el local de la vieja
trova, sito en la calle Heredia, merece el veto eterno para regresar a la
cálida isla caribeña. Pocas veces un espacio tan reducido ha acogido tanto
arte popular concentrado. De allí, y de tantos otros escenarios, procede la
"Vieja Trova Santiaguera", un quinteto de gran éxito en España y de formación relativamente reciente pero cuya edad media se acerca a
los 80 años. Sus componentes tienen casi 400 años de sones sobre sus
ya encorvadas espaldas, pero mantienen viva la tradición de la música cubana
le raíz, como le muestran reiteradamente en sus actuaciones.
Formaban el quinteto
Amado Machado, (1912 - 1998) que tocaba maracas y hacía coros e
inspiraciones; Reinaldo
Creagh (1.918, voz solista y claves); Pancho Covas (1913, guitarra y segunda
voz) que desde 1998 ya no acompaña al grupo por su edad; Reinaldo Hierrezuelo (1926, voz solista y flauta de boca); y
Aristóteles Limonta (1913, contrabajo). Como resulta obvio por su edad,
todos ellos cuentan con una dilatada experiencia y se han curtido en
multitud de grupos -desde " El Cuarteto Patria" a " La Estudiantina Invasora", pasando por "Los
Compadres "- a la par
que sudaban diariamente en trabajos más rutinarios, entre ellos el de albañil,
carpintero o electricista. Jubilados por razones obvias, el quinteto surgió a
raíz de una iniciativa que partió de España para realizar una
gira en nuestro país.
Se buscó el personal
idóneo y se grabó un disco, en 1994, entre la casa discográfica
"Nube Negra" y RTV Comercial de La Habana, que fue grabado en Cuba y
mezclado en Madrid. Con él y una magnífica revisión de clásicos extraídos
de los repertorios de Matamoros, María
Teresa Vera y Antonio Machín, entre otros, como: "Son
de la loma", "El paralítico" y "Capullito de Alelí",
han mostrado en nuestros escenarios su capacidad para dotar al bolero, la
guajira y el son de un guasón sentido del espectáculo, un fino sentido
de la ironía -basta con recordar sus chistes entre canción y canción:
"seguimos todos vivos ¿no?" y un dominio destacaba del ritmo y
hasta del baile.
Este auténtico
monumento a la música tradicional cubana ha editado posteriormente en el
mismo sello "Gusto y sabor", un trabajo igualmente apetecible aunque
con una selección de cha cha chás, sones y guarachas menos conocidos,
llegando incluso a incluir un tema propio, el que tituló al disco, pensado
para compartir con la participación del público en directo.
Parafraseándoles, su música no tiene edad -"uno no se jubila nunca del
son y la música no es vieja, sino los intérpretes", aseguran-, ni raza
o frontera -gustan tanto en Cuba como en España, Europa o Nueva York-. Con un repertorio
y una forma de interpretar basados en la tradición y en la autenticidad, la "Vieja
Trova
Santiaguera" enamora con su música, "un ritmo calentito y una especie
de bichico que pica suavito".
El 18 de octubre de 1998 falleció
Amado Machado. Era el mayor de los cinco miembros originales de la Vieja Trova
Santiaguera.
Tres discos con NUBE
NEGRA y el salto a VIRGIN. En el que en el año 2000 presentan su segundo CD con
la multinacional "Dominó"
Estos cinco mosqueteros de la música
nos presentan su quinto disco, "DOMINO", en él hacen todo un
recorrido por la música popular del siglo XX. Los temas más tradicionales
provienen de autores como Pepe Sánchez, autor del primer bolero de la Historia,
Manuel Luna, Galasio-Delis, Raimundo Palau-Marcos Perdomo, Juan Arrondo o Rafael
Ortiz. Pero también hay temas de dos autores que son historia de esa música,
Bola de Nieve y Carlos Puebla.
Si en el disco anterior
"se atrevieron" con un tema de Pablo Milanés, como homenaje a la
Nueva Trova Cubana, en éste han querido HOMENAJEAR A LA MÚSICA POPULAR ESPAÑOLA,
y se han lanzado con una de las canciones más emblemáticas de JOAN MANUEL
SERRAT, "Aquellas pequeñas cosas".
Otra de las grandes sorpresas
de este disco es la participación de PERET, el rey de la rumba catalana, quién
interpreta el tema de Ñico Saquito, "Adiós Campay Gato" a ritmo de
guaracha.
VIEJA TROVA SANTIAGUERA vuelve
a sorprendernos poniendo de manifiesto que por encima de todo, son un grupo, con
cinco personalidades diferentes y que la unión de todas ellas, les convierte en
un grupo irrepetible, único, donde no depende nadie de nadie y todos se
necesitan. Donde por encima de los intereses particulares de cada uno de ellos,
está su empeño en mostrarnos la mejor música, y así seguir disfrutando y
bailando con un ritmo que nos era negado hasta que ellos nos lo dieron a
conocer.
En definitiva este
"DOMINO" es un CD de homenaje, de dobles sentidos, como el dominó
cubano, como la vida misma. (VIRGIN - 2000)
Reinaldo Hierrezuelo la O, es
el ejemplo de músico cubano con más de cincuenta años de labor profesional a
sus espaldas. Pertenece a una familia de importantes músicos. Su hermano
Lorenzo acompañó durante años a la trovadora cubana más importante, María
Teresa Vera, y fue el alma de Los Compadres, junto a Francisco Repilado, más
conocido corno Compay Segundo. En 1939, en plena revuelta política funda el
Cuarteto Patria, también formó parte de la Sonora Matancera, con Bienvenido
Granda y Celia Cruz. Era el único capaz de sustituir al gran Benny Moré en los
cabarets de la Habana cuando éste no podía actuar. Con los Compadres recorrió
medio mundo, lo mismo que con el Conjunto Caney y, como cantante en solitario,
es conocido con el nombre de Rey Caney. Con este nombre ha vuelto a sacar un
disco treinta y seis años después, "Enamorado de la vida". Toca el
tres, canta y se le conoce como la flauta humana por su habilidad con el
silbido. Además es autor de cerca de treinta temas propios.
Reinaldo Creagh Verané es el prototipo de artista que se dedicaba a esta
labor "por amor al arte". Buena parte de esta faceta la compaginaba
con otras para poder vivir, en este caso en el ferrocarril. Se dedicaba a cantar
por entusiasmo y afición. Durante años formó parte de la agrupación santiaguera
más emblemática, la Estudiantina Invasora, fundada en 1927. Cuando hubo que
buscar una voz magistral que entonase como nadie boleros y ejecutase las claves
con auténtica sabiduría, la coincidencia era unánime: esa persona debía ser
Creagh. que cuando iba a cumplir los 76 años (nació en 1918) empezó a
recorrer el mundo y a hacerse profesional de este arte. Y con ochenta años,
grabó su primer CD en solitario, "Boleros de toda la vida".
Aristóteles
Raimundo Limonta es el más veterano de todos, nació en 1913. Sus vivencias
con Creagh van unidas a muchas realidades personales y profesionales. Es el
único que puede presumir de haber formado parte de la Vieja Trova Santiaguera,
Estudiantina Invasora y Cuarteto Patria. Es el prototipo de músico santiaguero;
siempre recorriendo calles, parques, plazas y locales, con sus amigos, paisanos
y amores. Es amigo de sus amigos, solidario, apoyo continuo para sus
compañeros. Es un artista con el contrabajo y, aunque realmente lo suyo no es
el cantar, en este último disco se atreve con una guaracha y, de vez en
cuando, si le dejan, se marca un baile tocando las maracas. Su forma de pensar
y plantearse la vida hace que las personas que le conocen le llamen el
filósofo. Cuando alguien le pregunta ¿como estás?, siempre responde
"Bien....estoy vivo".
Ricardo de los Santos
(Ricardo
Ortiz Verdecia) es el más joven de todos ellos. Nació en 1934.Lo suyo es cantar y tocar maracas, güiro o cualquier instrumento de percusión. También es
un habilidoso del baile y siempre tiene una sonrisa en la boca, una palabra
amable. Durante cerca de treinta años fue el máximo responsable de los Tainos
una agrupación con gran prestigio en la ciudad. Se incorporó sustituyendo al
único miembro fundador ya fallecido, Amado Machado. Es el animador en los
conciertos; cuando hay que bajar a bailar entre el público él es el primero,
bien entonando una rumba o encabezando una conga.
Manuel Hilario (Manuel Galbán Torralbas) nació en 1931 y es toda una
institución en la música cubana. Durante años fue el líder de los Zafiros,
la formación vocal más importante que dio Cuba. Perteneció al Conjunto Batey
y a otras agrupaciones varias. Es, junto con Hierrezuelo, el otro miembro del
grupo del que se puede decir que ha vivido toda la vida de la música. Le
podemos ver en la película Buena Vista Social Club, tocando la guitarra, ya sea
acústica o eléctrica, y cuando sus compañeros de grupo descansan, suele
incorporarse a las actuaciones del buen amigo de todos Ibrahín Ferrer. Domina
la guitarra, el piano, el contrabajo y algunas veces canta.