La
Patria, la Virgen y la cultura

Araceli
M. Cantero
La Voz Católica
SANTIAGO
DE CUBA--La Virgen, la patria y la cultura. De ello
hablará el Papa en Santiago de Cuba el 24 de enero y
el Arzobispo de aquella diócesis sabe bien por qué.
"Son
temas connaturales a la zona porque es en la provincia
de Oriente donde surge la Patria. Además desde los orígenes
se establece una estrecha vinculación entre
la Virgen y los deseos de libertad," señala
Mons. Pedro Meurice Estiú, arzobispo de Santiago de
Cuba.
Mons.
Meurice es uno de los veteranos del episcopado cubano
actual y más que conocer la historia, se diría que
la ha vivido.
Recuerda
bien los cambios drásticos por los que pasó la
Iglesia cubana a raíz de 1959. En sólo ocho meses
quedaron 80 sacerdotes de 800 y 200 religiosas de más
de 2.000.
"Fueron
años muy duros, de gran temor. Nadie estaba preparado
para algo así." Y mientras recuerda va
mencionando los enfrentamientos políticos, el
presidio de muchos laicos, las dificultades económicas
de la clase media y alta que perdió los negocios y la
gente que trató de hacer contrarrevolución."
Pero
subraya que no por eso cesó la actividad pastoral. Ya
existía una conferencia de obispos aunque el ritmo de
trabajo no era el de ahora.
"Estábamos
empeñados en sobrevivir, en la lucha por lo
elemental." Y además los elementos de coordinación
pastoral habían sido decapitados. Fue
disuelta la acción católica, los colegios fueron
intervenidos. Se acabaron las misiones populares y la
catequesis fue menguando. Mons. Meurice era director
diocesano y vio como todo se venía abajo. "Teníamos
mas catequistas que niños. No llegaban a 310 en toda
la diócesis."
Y además
al entonces joven sacerdote de 27 años le tocó ir a
cerrar los colegios y las capillas; recoger el Santísimo
y los ornamentos, donde se pudo hacer...
"Este
es un libro que tiene 40 capítulos y hay gente que ha
llegado en el último," dice tomando palabras del
obispo Adolfo Rodríguez de Camagüey. " Para
comprender bien la trama, hay que leer el libro desde
el principio."
Para la
Iglesia en Cuba el principio es muy anterior a 1959. Y
no quiere dejar de recordar el papel que jugó en la
liberación de los esclavos que trabajaban en las
minas del Cobre: Es el capellán de la Virgen quien les
ayuda a pedir la liberación al rey de España, y
cuando llega el decreto real, éste se lee en la explanada
frente al Santuario de la Virgen dela
Caridad.
Pero
además está el gesto del Padre de la Patria, Carlos
Manuel de Céspedes, quien al comenzar la lucha de
1868 acude al Santuario para presentar sus armas a la
Virgen del Cobre y pedirle protección.
Los
gestos se repiten y cuando por fin se logra la
independencia de España, los norteamericanos no
permiten al ejercito libertador, bajo el general
Calixto García, entrar en Santiago de Cuba por temor
a las represalias. Pero él envía a su Estado Mayor
para que ofrezcan a la Virgen la libertad de la nación
y su futuro. Allí se celebra la primera Misa en Cuba
independiente.
En 1915
son los mambises veteranos quienes piden al Papa
Benedicto XV que proclame a la virgen de la Caridad
como patrona de Cuba.
Para
Mons. Meurice son estos gestos que estrechan los lazos
entre la Patria y la Virgen y que explican por qué la
acogida de las multitudes a la imagen peregrina que ha
recorrido las diócesis durante la misión realizada
en preparación a la visita del Papa.
"Es
algo metido en nuestra cultura,"dice. " Es
la Madre que define la identidad de los hijos y sus
deseos de libertad."
Nombrado
obispo a los 35 años, Mons. Meurice tuvo un
lanzamiento inmediato. Acababa de llegar de estudiar
en Roma en 1958 y a los dos meses estalló la revolución.
Dice que inicialmente le cubrió la sombra del
arzobispo Enrique Pérez Serantes, " un pastor
extraordinario", pero pronto el joven obispo se vio
al frente de la diócesis primero como
administrador apostólico y luego ya arzobispo.
Treinta años después recibe al Papa en su diócesis,
y no olvida que es es un año simbólico. Se cumplen
100 años de la independencia de Cuba y la Virgen va a
ser coronada simbólicamente por Juan Pablo II en la
Plaza del Mayor General Antonio Maceo.
Dice
que cuando pasa por la plaza puede dejar de pensar en
todo lo que va a tener lugar allí el día 24 de
enero. Piensa para si que los acontecimientos serán más
que un símbolo. Porque de hecho, y a pesar de 40 años
de estado ateo, la Patria, la Virgen y la Cultura
mantienen una estrecha vinculación.