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Junto al Merengue, la Bachata es la más importante aportación de la República Dominicana al aparejo de la cultura universal. La cosa empezó en el ocaso de la década de los 50, músicos populares autodidactas de las regiones menos urbanizadas reaccionan frente a lo que consideran excesiva influencia del bolero y, a modo de disolvente, lo mezclan con el son y lo cantan al estilo ranchero mexicano. De esta fusión surgió "la bachata madre", que echó sus raíces de pueblo en la capital y fijó sus parámetros musicales a mediados de los 60 con las composiciones de Luis Segura, Víctor Estávez y José Manuel Calderón, entre otros. Con el cambio de decenio, el género se consolida. El nuevo "bolero dominicano" pierde su carácter marginal y una generación de jóvenes cantautores y músicos encabezados por Luis Díaz, Víctor Víctor y Sonia Silvestre asumen la tarea de adecuar la bachata madre a los gustos del público joven, con lo que esta "nueva bachata" cala de modo definitivo en el sentir dominicano. No obstante, hasta los primeros 80, la ' bachata no se introduce en el circuito comercial, lo que se sucedería tras la primera producción discográfica sólo de bachata a cargo de Sonia Silvestre, cuya interpretación del tema de Luis Díaz, "Corazón de Vellonera", fue histórica. Poco después, los dos grandes dominadores del género: Víctor Víctor y Juan Luis Guerra "institucionalizan" de forma internacional el nuevo ritmo con sus discos "Inspiraciones" y "Bachata Rosa". Tras el éxito de su tercer trabajo publicado en España, "Alma de Barrio" ("Inspiraciones" y "Tu corazón", son los otros dos) Víctor Víctor, el "Sonero Mayor" de la República Dominicana hace un alto en su carrera de incansable investigador de ritmos y nos regala este disco compacto de grandes éxitos que inequívocamente es titulado "La Bachata" y que es un imprescindible compendio para entender las claves del también llamado bolero caribeño. En sus dieciséis temas incluye clásicos actualizados por Víctor como "Pena" de Luis Segura, "Luna" de José María Calderón, el "Dos Rosas" de Bernardo Ortiz o "La Mulatona" de Piro Valerio, junto a también clásicos del propio Víctor Víctor-. "Ando buscando un Amor", "Mesita de Noche", "Oye Luna", "Tu corazón" o "Yo me enamoré". El genial dominicano mezcla como nadie lo esencial de la bachata: relatos de amores menudos, nostalgias de hombres y mujeres sencillos, letras que son poesía, armonía simple, sencilla melodía, y un ritmo para bailar románticamente, pura bachata. Como le gusta definirla a Víctor Víctor: "Cuando escribes por o contra una mujer, cuando quieres huir y a la vez enfrentarte a un amor, eso es LA BACHATA". |