|

| |
|
Elportaluco.com
|
Cantabriaeninternet.com |
|
|
Desde la Mayor Bahía
del Mar Cantabrico, al norte de España, saludamos a todos los
soneros del mundo y les invitamos a conocer la página que la
FUNDACION CULTURAL SON AL SON ha elaborado para el FESTIVAL
ENCLAVE DE SON.
Desde 1987 la Fundación viene realizando una intensa labor
divulgadora de nuestra música popular del Caribe Hispano a través
de programas de radio, televisión y festivales para el mejor
conocimiento y el disfrute de nuestra música popular del Caribe
Hispano que culminó en 1998 con la creación del Festival de Música
Popular del Caribe Hispano de Santander
ENCLAVE DE SON 98,
idea acogida con entusiasmo por Rafael de la Gandara, Concejal de
Festejos del Ayuntamiento de Santander y gran impulsor del evento
|
|
| |
SANTANDER
La ciudad de Santander se encuentra enclavada en una península
que cierra la mayor bahía del Mar Cantábrico. Tiene 200.000
habitantes que en verano se duplica al reunir una importante
oferta turística, es la capital de la Comunidad Autónoma de
Cantabria que puedes conocer mejor conectando con la página
CANTABRIA
|
|
|
|
El precedente del Festival hay que situarlo en la Noche de Salsa
que el Ayuntamiento presentó en 1997 con la actuación de Celia
Cruz, que posa junto a Rafael de la Gandara, miembro del Patronato de la
FUNDACION CULTURAL SON AL SON y Concejal de Festejos del Excmo.
Ayuntamiento de Santander y Director del Festival. La gran respuesta
popular de aquella noche luchando contra las inclemencias
meteorológicas demostró que existía en Santander un autentico
sentimiento salsero. El éxito y el nivel de las distintas
convocatorias de concursos de Salsa, Merengue, Tango o Cha cha
chá, confirmaron a Santander como una plaza muy importante en el
seguimiento de la música del Caribe hispano
|
|
| |
A mediados del
siglo XVIII comenzaron en Santander una serie de procesos que
marcarán el desarrollo futuro de Santander y su bahía.
En diciembre de 1754, mediante bula del Papa
Benedicto XIV, se creaba el Obispado de Santander. Al mes siguiente
Fernando VI firmó el otorgamiento del título de Ciudad a la hasta
entonces villa, pues era requisito necesario para ser sede de un Obispado.
Santander había jugado durante la primera mitad del
siglo XVIII un relevante papel pues junto con el astillero de La Habana,
el de Guarnizo fue pieza clave para la recuperación de la Armada
borbónica. En 1765 comenzó la ruptura del monopolio andaluz para el
comercio trasatlántico y el puerto de la recién estrenada ciudad fue
uno de los pocos habilitados ese año para fletar barcos con rumbo
directo hacia las Antillas.
Las fuerzas vivas de la emergente ciudad cántabra se
apresuraron a solicitar la creación de consulado propio con la oposición
total de Burgos pero Carlos III en 1785 emitió la real cédula de
creación del Real Consulado de Mar y Tierra de Santander, con
jurisdicción sobre todo el territorio del Obispado del mismo nombre.
La proyección ultramarina del comercio santanderino se
manifiesta en un lienzo de la época, que muestra el escudo del Consulado.
En él se recogen todos los elementos del escudo de Santander a excepción
de la Torre del Oro que fue sustituida por el Castillo del Morro de La
Habana.
El Consulado de Santander se convirtió inmediatamente
en el más dinámico instrumento para la animación de la actividad
económica. El incesante crecimiento que experimentó el comercio
marítimo con América atrajo a un número considerable de empresarios
navieros vascos, franceses, castellanos y asturianos, además de propiciar
el establecimiento de fábricas e industrias de nueva planta en el entorno
de la ciudad y a lo largo del camino hacia Castilla, como fue el
caso de molturadoras de harina, curtidos, fabricas de cerveza, hilados,
jabones, etc. La especialización del puerto de Santander como emporio
harinero en el siglo XIX dio lugar a un desarrollo mercantil sin
precedente. El abastecimiento privilegiado a Cuba y Puerto Rico, la
progresiva demanda de trigos castellanos y la importancia creciente del
azúcar cubano, entre otros coloniales, fueron el motor de la favorable
coyuntura santanderina.
A mediados
del siglo XVIII comenzaron en Santander una serie de procesos que
marcarán el desarrollo futuro de Santander y su bahía.
En diciembre de 1754,
mediante bula del Papa Benedicto XIV, se creaba el Obispado de
Santander. Al mes siguiente Fernando VI firmó el otorgamiento del título
de Ciudad a la hasta entonces villa, pues era requisito necesario
para ser sede de un Obispado. Santander había jugado
durante la primera mitad del siglo XVIII un relevante papel pues junto con
el astillero de La Habana, el de Guarnizo fue pieza clave para la
recuperación de la Armada borbónica. En 1765 comenzó la ruptura del
monopolio andaluz para el comercio transatlántico y el puerto de la
recién estrenada ciudad fue uno de los pocos habilitados ese año para
fletar barcos con rumbo directo
hacia las Antillas.
Las fuerzas vivas de la
emergente ciudad cántabra se apresuraron a solicitar la creación de
consulado propio con la oposición total de Burgos pero Carlos III en 1785
emitió la real cédula de creación del Real Consulado de Mar y Tierra
de Santander, con jurisdicción sobre todo el territorio del Obispado
del mismo nombre.
La proyección ultramarina
del comercio santanderino se manifiesta en un lienzo de la época, que
muestra el escudo del Consulado. En él se recogen todos los elementos del
escudo de Santander a excepción de la Torre del Oro que fue sustituida
por el Castillo del Morro de La
Habana.
|
|
|
El Consulado de Santander
se convirtió inmediatamente en el más dinámico instrumento para la
animación de la actividad económica. El incesante crecimiento que
experimentó el comercio marítimo con América atrajo a un número
considerable de empresarios navieros vascos, franceses, castellanos y
asturianos, además de propiciar el establecimiento de fábricas e
industrias de nueva planta en el entorno de la ciudad y a lo largo del
camino hacia Castilla, como fue el caso de molturadoras de harina,
curtidos, fabricas de cerveza, hilados, jabones, etc. La especialización
del puerto de Santander como emporio harinero en el siglo XIX dio
lugar a un desarrollo mercantil sin precedente. El abastecimiento
privilegiado a Cuba y Puerto Rico, la progresiva demanda de trigos
castellanos y la importancia creciente del azúcar cubano, entre otros
coloniales, fueron el motor de la favorable coyuntura santanderina.
Y es precisamente a mitad
del siglo XIX cuando una nueva cultura se va forjando en Cuba bebiendo de
las culturas que llegan de Europa y Africa. En el campo musical las
décimas castellanas se funden con ritmos africanos y nace el SON,
en el campo, de la mano de trovadores que bajan a la capital del oriente
cubano, Santiago de Cuba. Con el inicio de nuestro siglo el SON se va
definiendo y en los años veinte viaja a La Habana y de allí a todo el
mundo.
En la música popular
cubana existen tres líneas rítmicas bien definidas, según las
fuentes en que bebieron. La línea más definitoria de la influencia
española, es el llamado "COMPLEJO DEL SON", que podemos
definir como ritmos de mayor influencia española (lírica y melódica) y
menor africana (ritmo), entre estos ritmos podemos definir el SON (con
todas sus variantes), la GUAJIRA, la GUARACHA, el PUNTO, la TROVA, la
CANCION, el BOLERO y otros ritmos campesinos. La segunda línea rítmica
sería la netamente africana englobada en el "COMPLEJO DE LA
RUMBA" unida a las celebraciones de los ritos yorubas que en Cuba
se engloban en la Regla de Ochá o Santeria. La RUMBA se desarrolla en los
solares, casas de vecinos con patio central, de Matanzas y sale a la luz
en este siglo en sus tres variantes de baile Yambú, Columbia y Guaguancó.
Los cantaores flamencos que visitan Cuba oyen estas rumbas pero no la
traen a España, pues es también el viejo Son, el que adopta en España
el apelativo de Rumba, con un acento eminentemente flamenco, creándose
así la rumba flamenca desarrollada especialmente en Andalucía y
Cataluña. La tercera línea rítmica cubana nace de la influencia
francesa ejercida a través de los colonos franceses que tienen que
abandonar Haití a principios del XIX y se instalan en el oriente cubano,
definiéndola como el "COMPLEJO DE LA DANZA". Así la
Contradanza francesa que se bailaba en los salones de la burguesía era
reinterpretada por los músicos populares cubanos que consiguieron generar
una variante netamente cubana La Danza Cubana que posteriormente dará
lugar al Danzón, al Danzonete, al Mambo y al Cha Cha Cha y está también
en los orígenes de la Habanera.
|
|
|
|
El SON siempre a
salpicado al resto de ritmos, fusionándose con ellos y dando lugar a
ritmos mixtos como la Rumba-Son, el Cha-Son, etc. Al final de la década
de los 60, nace en el barrio latino de Nueva York una nueva palabra
comercial para denominar un gran conglomerado de músicas de Cuba y Puerto
Rico, nace la Salsa. La Salsa es el Son cubano con nuevas
sonoridades de latin-jazz e influencias del Guaguancó cubano y la Plena y
la Bomba puertorriqueñas. El Son en España, a partir de 1914 dará
origen a las rumbas flamencas.
Diego Manrique escribió: "En
el entramado musical, de repente, la evidencia se ha hecho abrumadora. El
oyente que se limita, por ignorancia o mala costumbre a consumir
exclusivamente productos anglosajones, está sufriendo una dieta
lamentablemente desequilibrada. Basta con recordar las cifras: 5
continentes, 180 naciones, más de 5.000 millones de habitantes. En todos
los rincones de este mosaico de canta, se componen canciones y se graban
discos"
En todos los países del
mundo el rock anglosajón, impuesto por las multinacionales del
disco y sus inversiones millonarias en cadenas de radio y televisión,
está cediendo paso a nuevas tendencias musicales y las mismas
discográficas están fichando a los solistas y grupos que grababan en
sellos menores. La música popular del Caribe es una de las principales
líneas con opciones claras de futuro para el siglo XXI.
Pero definamos lo que
entendemos como Música Popular. Nos referimos a las músicas creadas
por las tradiciones culturales de los pueblos que debemos diferenciar
nítidamente de la música y tendencias que los pueblos puedan adoptar
como imposiciones de la industria discográficas, que a fuerza de
inversión económica, son difundidas mayoritariamente en la radio y la
televisión, y van formando las modas, gustos y tendencias del consumo
discográfico en los últimos 30 años, originando grandes beneficios
económicos para las multinacionales del disco y dejando la idea,
sensación de complejo, de que la modernidad musical va unida al producto
anglosajón y lo propio es "antiguo" o "pueblerino".
En los años 60 la Música
Popular caribeña, presente en España, sufrió la expulsión de
los medios de comunicación por la invasión del rock y la cultura
anglosajona, apoyadas por los dólares de las multinacionales del
disco. Así el BOLERO, el SON, la CUMBIA, el MAMBO, el CHA CHA CHA, la
Habanera, desaparecieron del panorama musical español por la fuerza del
todopoderoso dólar americano que impuso el rock, la música disco y sus
variantes pop en todas las programaciones de radio y televisión, dejando
sin difusión posible a la música popular. También
nuestra tradicional Canción Española fue denostada y olvidada en los 70.
|
|
|
|
La derivación del Son
en España fue la Rumba flamenca y en ese reducto se mantuvo sin dar el
alto a la sonoridad que aportan las percusiones y metales en la otra
orilla del Atlántico pero se salvó, al haberse adaptado a formas gitanas, andaluza y
catalanas. Afortunadamente en estos momentos las producciones
discográficas de la música caribeña han alcanzado una calidad similar a
las ofrecidas en las producciones de rock, Pop, música disco y derivados.
Los intérpretes que han
conseguido romper el monopolio estilístico impuesto por las
multinacionales del disco anglosajón suelen ser grandes profesionales de
la música que tras su paso por el jazz o el rock, han vuelto su mirada
hacia la música popular de sus respectivos países, aportando su saber
musical, nuevas instrumentaciones y magistrales arreglos que con
impactantes puestas en escena logran eclipsar a las más conocidas
superproducciones del mundo del rock. La fusión de ritmos y culturas es
el principal valor de estas nuevas producciones de músicas populares. Los
grandes del rock y el jazz han reencontrado a los grandes músicos cubanos
y los han reconocido como la gran riqueza musical del final de siglo.
Rubén González, Compay Segundo, Isaac Delgado, Karachi, La Vieja Trova,
Eliades Ochoa, Septeto Santiaguero, Sampling...
Los más de 5.000 millones
de habitantes del planeta comparten en la actualidad culturas heredadas de
los trasiegos de población realizados a lo largo de la historia. Grandes
migraciones, guerras, conquistas, tráfico de esclavos, exilios, etc., han
sido los principales causantes de la fusión de culturas que ahora se nos
presentan, más o menos definidas, en los más de 180 países del planeta.
Estos movimientos
migratorios provocan la mezcla y fusión de culturas primitivas que
originaron identidades culturales nuevas, fruto de la síntesis de
esencias de cada cultura originaria. Este sincretismo cultural se realiza
con una increíble velocidad histórica y provoca que en tres o cuatro
generaciones la cultura popular se enriquezca, inadvertidamente para los
contemporáneos, con influencias de muy distinto signo.
|
|
|
Hoy en día el Caribe es
el
mayor vivero de ritmos por kilómetro cuadrado del planeta. Ritmos
nacidos de la fusión entre distintas culturas, fundamentalmente europeas
y africanas. En 1998 se celebró el
primer centenario de la absurda guerra, tan absurda como todas las guerras
de Cuba y Puerto Rico, tierras con las que Santander mantuvo desde el
siglo XVIII unas importantes relaciones comerciales y humanas. Los
intercambios comerciales que nuestro puerto tuvo con el de La Habana
tuvieron gran peso específico en el comercio de España con el Caribe.
Santander, tras acabar con el monopolio de los puertos del sur de España
en el comercio con América, se transformó en el Puerto de Castilla. La
expresión "La harina, de Castilla" todavía se puede
escuchar en Cuba como algo similar "al pan, pan y al vino,
vino", esta harina salía por el puerto de Santander. Las relaciones
comerciales de las empresas de coloniales cántabras con La Habana
originaron una mutua cooperación en otro tiempo.
Existen músicas populares
con raíces en España que en el mundo están logrando una tremenda
proliferación por la enorme fuerza expresiva y comunicativa, es el caso
del FLAMENCO y el SON y sus respectivos "COMPLEJOS" o ritmos y
formas que engloban en la actualidad estos conceptos.
Es en esta encrucijada es
cuando nació una iniciativa de la CONCEJALIA DE FESTEJOS DEL EXCMO.
AYUNTAMIENTO DE SANTANDER, apoyada por la FUNDACION SON AL SON y la
colaboración técnica de la ASOCIACION HISPONOAMERICANA DE LA PRENSA,
bajo la denominación de "PRIMER FESIVAL DE MUSICA POPULAR DEL
CARIBE HISPANO DE SANTANDER - "ENCLAVE DE SON 98". El
reencuentro tras 100 años de vivir de espaldas. Santander y el Caribe
unidos como antaño y con la pretensión de que a corto plazo pueda
convertirse Santander durante la última semana de Agosto, en la
CAPITAL DEL SON DE
EUROPA.
(En
Santander no te aseguramos el SOL, te aseguremos el SON, el baile y el
buen ambiente en "la Semanuca")
|
|
|
|
La elección del nombre
del evento tiene una larga justificación y definición. Conozcamos algo
sobre el SON. Afirma el musicólogo
cubano Odilio Urfé (1921-1988) que "el SON cubano tuvo como cuna el
área comprendida por Guantánamo y Baracoa, extendiéndose a los
suburbios de Santiago de Cuba". Pero los manzanilleros también se
disputan la cuna del son y acuden como base probatoria de esta paternidad
a un fabuloso SON donde se afirma que "en Manzanillo se baila el SON,
en calzoncillo y en camisón". Lo que está claro es que nacio en el
entorno de Santiago de Cuba, otrora capital de Cuba. El SON cubano se
desarrolló en el sur del oriente de la mayor isla de las Antillas. Si
vemos un mapa cualquiera se observa que es la región de Cuba que bañan
las aguas del Caribe, por lo que lógicamente es música caribeña.
|
|
| |
Musicalmente el SON es la
mejor definición del mestizaje étnico y cultural que se dio en Cuba, el
ritmo africano de la clave, y las décimas españolas, engendraron el SON
en la entonces gran provincia de SANTIAGO DE CUBA, donde nace el SON, el
BOLERO, la TROVA y el ron, en la
zona más oriental de la isla, a orillas del auténtico Caribe y realizó
esta puntualización porque las aguas que bañan a La Habana y Varadero
pertenecen al Atlántico, el Caribe sólo baña el sur y el oriente de
Cuba. Quede claro que quien se bañó en las playas de La Habana o
Varadero, no se bañó en el Caribe.
El SON, con su música, su
baile y su literatura, bajó, por así decir, de las montañas orientales
cubanas hasta el llano de Santiago de Cuba -que no es nada llano- y desde
allí se embarcó para la capital cubana con el genial Miguel Matamoros,
donde luego de un proceso de arraigamiento, se abrió paso en La Habana
con el surgimiento del Sexteto Habanero, triunfando en la década del
veinte. A partir de entonces, nadie ha podido ya parar ese ritmo
cadencioso que triunfa en el mundo entero con sus distintas variantes y
combinaciones, porque el SON, como el buen ron cubano, liga con cualquier
cosa, siempre y cuando tenga calidad. Por ello los musicólogos hablan del
"COMPLEJO DEL SON" para definir todas las vertientes musicales
que el viejo SON ha generado e influenciado en todo el Caribe.
|
|
|
|
Esta es la razón por la
que un evento realizado bajo el concepto "EN CLAVE DE SON"
está abierto a todas las músicas del Caribe hispano que se han
desarrollado en Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, R. Dominicana,
México, Miami y el barrio latino de Nueva York. Estos lugares con los que
se pueden organizar intercambios culturales y empresariales (hablamos el
mismo idioma) pueden suponer para Santander un relanzamiento internacional
en ámbitos de cultura hispana y punto referente en Europa para los miles
de seguidores ingleses, franceses, belgas, israelitas, holandeses,
italianos, finlandeses y suizos que tiene la música popular del Caribe
hispano en Europa.
Ritmos que podrán estar
en sucesivas ediciones del festival son el Merengue, el Tango, el Son, la
Rumba, la Bomba, la Cumbia, el Porro, el Vallenato, el Songo, la Salsa, el
Bolero, el Mambo, la Pachanga, la Bachata, el Cha cha cha, La Guajira, la
Guaracha, el Paseo, Aguinaldo, Seis, Guaguancó, Bugalú, Danzón, Conga,
Columbia, Gaita, Currulao, Llanera, Tamboritos, Habanera, Mangualina...
|
|
| |
Estos y los que cada año
aparecerán en el Caribe serán los que se bailen en el verano de
Santander en Europa, una oferta festiva más. El siglo XXI será, sin
lugar a dudas, el tiempo de la música Hispano Caribeña en Europa y el
mundo. Una música nacida básicamente para bailar, pa' gozá!
Como en toda auténtica fiesta sonera,
durante LA SEMANUCA en Santander el tiempo y el espacio
perderán sus nociones cotidianas. El Caribe llega a Santander.
EN CLAVE DE SON
conjuga dos elementos fundamentales. En primer lugar dinamiza la ciudad
durante la semana de celebración del Festival con un Carnaval de Verano, pasacalles populares y
por otro lado, ofrece una muestra de grupos de máxima calidad que
posibilite la llegada a Santander y Cantabria de los seguidores del SON en
Europa. Gente sana y alegre amantes de la paz y el baile y la fiesta. La MUESTRA
DE BOLEROS, TROVA Y HABANERAS en la Porticada ampliará la oferta musical caribeña a
un público con añoranzas marineras y a los textos.
SANTANDER,
CAPITAL SONERA DE EUROPA
|
|
|